Doctor Monique

Crónicas de la farándula kitsch
 
Ambar... En su habitual recorrido por la ciudad, nuestra combi se detiene ante la luz roja de un semáforo ubicado en una de las sucias esquinas de la céntrica Av. Abancay. En el kiosko de al lado, un hombre de mediana edad ojea los titulares del día. Tiene sobrepeso y bigote. Estrena lentes oscuros de imitación. Su camisa blanca, recién planchada, no solo revela un abultado vientre, sino también algunos pequeños remiendos por entre las costuras. Viste un pantalón beige que probablemente cerró con no poco esfuerzo. Muerde un mondadientes, el mismo que sostiene obsesivamente con unos rechonchos deditos enfundados en toscos anillos de metal. Se divierte "cireando" a las empleadas domésticas que han salido a hacer sus compras de última hora. Ninguna le hace caso. Antes que la luz del semáforo cambie a verde, el tipo sube a la combi abriéndose paso a empellones. Algunas señoras le recriminan su prepotencia. Apesta a colonia barata. Se ubica en el último asiento del vehículo, a la vez que lanza un vulgar suspiro. Sonríe, o al menos eso parece. Saca un diario chicha del bolsillo trasero y lo abre en la página central. Los estrafalarios artículos impresos en fondos multicolores iluminan su rostro. No lee los textos, en lugar de eso se deleita viendo inmensos culos de vedettes. Tal vez leerá después, si es que hay ganas. Este blog está pensado precisamente para gente como él... (aunque nunca se sabe, puede que te guste a ti también).
 
 

Poluciones Nocturnas II

... Sueños Húmedos de una Noche de Verano

MoniqueEl presente poema lo escribí a finales de los 90s, época en que me hice realmente fanático del recordado programa "Mójate con Monique" (conducido por la señora Monique Pardo y transmitido a través de la señal del desaparecido canal 33 UHF). Algunos años después, unos colegas del ex-Team Verija enviaron dicho escrito al programa "Vale la Pena Soñar", entre algún otro material inédito que tenían guardado por allí. La intención de esos miserables era tenderme una trampa llevándome de manera inocente al programa de Mónica Zeballos para hacerme pasar el papelón. Se suponía que durante el mismo, Mónica me llamaría de entre el público presente invitándome al set en vivo para, en un primer momento, cojudearme con un par de preguntas estúpidas muy fieles a su estilo. Al cabo de unos instantes, y para sorpresa mía, las grandes cortinas del escenario se abrirían de palmo a palmo, descubriendo así la rolliza humanidad de la genial Monique, quien saldría escondida tras bambalinas para cantarme su mega-éxito "Caramelo". Felizmente pude enterarme de la farsa a tiempo, negándome tajantemente en asistir al set, aunque al final decidí prestarme para la cochinada y hacer ese ridículo por TV... Lamentablemente nunca encontramos respuesta por parte de Panamericana ni del programa "Vale la Pena Soñar" pese a que los Verijas enviaron unas 7 cartas en el lapso de 3 semanas. Creo que la causa del rechazo por parte del canal fue este poema. Los productores no entendieron que solo se trataba de la recreación lírica de un extraño sueño erótico que tuve, protagonizado por Madame Monique.


Poluciones Nocturnas II - Una Oda a la Doctora

En su programa la otra noche la vi,
como siempre pasadas las 11:00,
y de madrugada en sueños me partí
imaginando que algun día me la pondría en pose.

Aunque seguro estoy de que ese día llegará,
aquel en que Ud. toque a mi puerta.
El Negro presto le abrirá
y asombrado me mandará a llamar.

Presuroso acudiré a que cruce por mi puerta,
un trago le invitaré y la sentaré a mi mesa.
Pero de seguro no aguantaré y desnudo me verá,
una erección tendré y a pelo me la fajaré.

Gritará y gemirá y de los pelos me agarrará.

...Pero de un momento a otro
sin avisar se levantará.

Por qué, Monique??
Acaso ya te vas??
Es que no fue esto, para ti,
algo especial?

¿No?... está bien, Monique...
...tu dinero sobre la mesa está.

Lo tomará y lo contará, y con esas partirá.

Una vez más la veo atravesar el umbral,
y como siempre ni siquiera se despedirá,
pero aun así sé que volverá
como todos los domingos... por una mojadita más.

(Señora, que calor!)



3 comentarios


Escribe lo que quieras...

Publicar un comentario